Susto en el Aspe, las miserias del "palantismo"



1 de Abril. Vamos Sergio, Idoia y yo a probar suerte con la Llana del Bozo.

Aparcamos al lado de un cartel bastante "premonitorio". Los árboles hablan de una nevada reciente.






Conforme avanzamos comprobamos que el día anterior nevó, seguramente con viento, de hecho, el viento sopla con fuerza constantemente. Comprobamos también que la nieve está claramente "placada" y al romperla con los esquís la grieta propaga con gran facilidad. Empezamos a ver que no será lo más conveniente meternos en pendiente con estas condiciones...


La Llana del Bozo está tapada por las nubes y ninguno hemos subido antes, sabemos además que la ascensión que pretendíamos tiene una pendiente considerable. Decidimos acercarnos al Aspe a ver si "por lo que sea" la nieve no se ha acumulado en la orientación por la que transcurre la subida normal, aunque todo apuntaba a que no iba a ser así.


Nos metemos en la parte inferior del embudo de entrada, la pendiente es inferior a 30º por lo que estadísticamente es bastante difícil desencadenar una avalancha, pero nos servirá para ver si tal y como parece hay placa (parece una película de miedo, cuando ves al protagonista rodeado de una música inquietantísima que va a entrar al desván aunque en realidad no tiene por qué hacerlo, desde la butaca le mandas mensajes mentales... "no lo hagas, no entres!!! que está el malo dentro!!!")


Pues nada, entramos al desván y nos encontramos con  Freddy. La nieve está tan inestable (sorpresa!) que la placa rompe por encima de nosotros aún estando teóricamente en una zona "segura" (<30º). Esta especie de excepción estadística seguramente nos salvó de un susto mucho peor. La placa se desliza lentamente y para al poco, en una zona que se podría considerar en sí misma "de trampa", la nieve se disgrega en bloques a la altura de Idoia aunque debajo de Sergio y de mi simplemente se agrieta. Idoia se quedó como se puede ver en la foto.


Como somos muy sutiles captamos la indirecta y nos damos la vuelta. Otra vez esa sensación de tonto mezclada con el subidón de que no haya nada que lamentar. Sacamos a Idoia que apenas se sujeta sobre sus temblequeantes garrillas, nos abrazamos, fotografiamos lo sucedido y nos vamos.


El factor humano: ¿qué hacemos?... bah, yo creo que palante!

Tal y como sospechaba, el factor humano es el que está por encima de todos los demás factores a la hora de gestionar el riesgo en la montaña. A toro visto todos listos, pero la realidad es que siempre encontramos excusas para no darnos la vuelta cuando existen fundadas razones para hacerlo. Quizás subestimamos nuestro propio criterio personal, sabedores de que en la montaña todo depende de todo. Nunca puedes estar seguro de que no te va a pillar un alud ni tampoco de que te va a pillar. Depende de las capas inferiores, de la climatología reciente, de la inclinación, del tipo de suelo, de las veces que vas... Muchas veces hemos seguido adelante con dudas y las excursiones han acabado siendo memorables, y las conclusiones seguramente equivocadas: "no teníamos razones para haber desconfiado, al final todo ha salido bien..." No sé qué quiero decir con esto, quizás intento justificar por qué he tropezado dos veces con la misma piedra en el mismo año. Tras reflexionar sobre la conveniencia de colgar esto he llegado a la conclusión de que aunque alguno piense "os lo habéis buscado" todos podemos sacar (nuevamente) una lección de todo esto y dejar de identificar "darse la vuelta" con un "fracaso".



Aquí se puede ver dónde se cortó la placa, prácticamente sin empezar la subida al Aspe desde la carretera de Aísa. Saludos y cuidadin

Punta Agüerri

29 de Marzo de 2010. Rafa, Juan Mari y yo. Animados por las entusiastas opiniones de Fidel le damos un pegue a Punta Agüerri, día seminublado (huevo frito de toda la vida en el mapa del tiempo) y algo ventoso que unido a algo de pendiente le puso una pizca de ambiente alpino al asunto. Guapa actividad y muy cómoda. Por suerte Rafa el matxaka no nos convenció para ir hasta el corredor "brasas" allende en las faldas del bisaurín.




Juan Mari avanza por la pala, aquí ya nos olemos la bajadita... y huele pero que muy bien!


Subidilla con ambiente, al fondo el collado desde el que nos tiraremos. Los culos son los de mis aeróbicos y hábiles transicioneros compañeros.


Y aquí, cerca del final me puse serio y le dije al de naranja que si quería una foto que no fuera culera (pese a lo adecuada que resulta la categoría al nombre del blog) tendría que esperarme y dejarme adelantar, y saqué esta magnífica toma de su casco!!!
Pues nada, saludos y otro día más. Si Rafa o Juan Mari tienen foto con el itinerario (track) cuando me la pasen la cuelgo.